Sillas de Trabajo

Nuestro puesto de trabajo es uno de los lugares donde más tiempo pasamos durante nuestra vida. Cada día, al menos durante ocho horas, tenemos que permanecer en nuestro puesto y, en un porcentaje muy amplio, sentados ante un escritorio en nuestras sillas de trabajo.  Es por ello que, si no contamos con unas sillas de trabajo de calidad, se puede dar el caso de que acumulemos dolor de espalda y cuello. Este tipo de dolencias son muy comunes y pueden traer consecuencias negativas a largo plazo.

El dolor de espalda, al igual que el dolor de cervicales, derivados del sedentarismo y las malas posturas, han propiciado consecuencias muy negativas hasta el punto de producir lesiones irreversibles al cabo de los años.  A eso hay que añadir un desagradable dolor de muñecas debido al esfuerzo que genera estar en mala posición o el dolor cervical que supone apoyar mal el cuerpo en el respaldo de la silla.

Aparte de evitar las malas posturas y el sedentarismo, es importante contar con una silla de trabajo de calidad. Hay que tener en cuenta una serie de aspectos muy importantes a la hora de elegir una silla de trabajo.

1.- El respaldo debe ser regulable en lo concerciente a la altura como en lo relativo a la inclinación. Además, debemos tener en cuenta otro detalle importante, si ésta tiene una ligera forma de “s”, mucho mejor. De este modo conseguiremos que el respaldo se adapta mucho mejor a la forma de nuestra columna vertebral. Si cumplimos estos requisitos ya tendremos cubierto algo muy importante. Si la altura está bien ajustada respecto a la mesa, evitaremos dolor  de manos y muñecas, sobre todo a la hora de escribir y también dolor de hombros.

2.- Para nuestra comodidad a la hora de ajustar la silla, es necesario que ésta cuente con palancas ajustables y que se puedan encontrar con facilidad. Que no nos volvamos locos buscando esas palancas. Si nos supone un esfuerzo regular nuestra silla de trabajo, entonces no lo haremos y eso acarreará dolores.

3.- Debemos estar bien apoyados en el suelo. Dejar los pies colgando es una mala idea. Eso propiciará que tengamos peso colgando, lo cual repercutirá negativamente en nuestra posición.

4.- Muchas sillas cuentan con ruedas para que el desplazamiento dentro de la oficina sea menos costoso. Muchas veces hay que desplazarse a coger unos papeles o a descolgar el teléfono, por ejemplo. Si esta silla va a contar con ruedas, mejor que sean cinco. A mayor número de ruedas la estabilidad y el movimiento de la silla será mucho mejor y por lo tanto estaremos mucho más cómodos, forzando menos nuestra espalda y cervicales.

En definitiva, hay que tener en cuenta dos aspectos muy importantes para que no nuestra salud no se resienta mientras nos encontremos trabajando en nuestro despacho u oficina. Primero, aprender a sentarnos correctamente. Y, segundo, y lo más importante, contar con una silla de trabajo de calidad. Si no contamos con una silla óptima, difícilmente aprenderemos a permanecer sentados correctamente.

 

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